Aunque en el ámbito educativo parece fácil obtener una lluvia de ideas y definición de currículum escolar, el término ha variado su significado a lo largo de los años hasta adaptarse al que conocemos en la actualidad.
Como punto de partida nos situamos en su origen etimológico, el cual lo encontramos del latín curriculum: "carrera". La aparición de dicho término viene ligada a una significación muy cerrada y estructurada, refiriéndose básicamente a lo que debe y no hacerse/enseñarse en el proceso didáctico.
Pero es su significado actual el que se remonta a comienzos del Siglo XVII en Holanda y Escocia, en las universidades protestantes. Es entonces cuando, en Historia de la Educación podemos encontrar la referencia de currículo o currículum como aquella actividad que engloba al curso perseguido por el estudiante. No obstante, el currículum escolar ha sido un tema que, generalmente y no hasta hace mucho tiempo, ha permanecido en el olvido, siendo según Eguizábal (2003): “uno de los problemas […] a la hora de concebir alternativas educativas […] el currículum suelen formar parte de lo que acostumbra a darse por sentado, al igual que muchas rutinas, patrones afianzados de conducta y otras estructuras y dinámicas asociadas”.
Aunque hemos fechado la aparición del término currículum como tal en el Siglo XVII, según Escudero (2007): “ya Platón, por citar un ejemplo histórico, presentó un currículum en su República” (p. 35).
Son dos grandes las etapas que diferenciamos antes de llegar a la recta final, previa a la concepción actual.
La primera de ellas (1920-1950) se centra en la planificación racional del currículum respondiendo a una ideología utilitarista. En esta encontramos dos vertientes: en primer lugar, la promovida por F. Bobbit centrada en la gestión eficiente del instrumento curricular. La segunda, de R. Tyler, centrada en el método racional.
La segunda (1960-1975) se conoce como la etapa de la reorientación del campo curricular, por ser en los años 70 cuando se enfoca la teoría del currículum a la teoría psicológica, al considerarse este como una planificación del proceso de desarrollo.
La tercera la conocemos como la etapa de la reconceptualización, destacando en ella la introducción de nuevos lenguajes y metodologías con enfoques filosóficos europeos.
A continuación os dejamos la conferencia inaugural del IV Congreso Regional de Educación de Cantabria (Año 2009) “Competencia y currículo: transformar el currículo para reinventar la escuela” por D. Ángel Pérez Gómez, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga. Dicho audiovisual muestra en su primera parte el cambio de concepción del término currículum y de la importancia que implica dicha reconceptualización en la actualidad.
Como punto de partida nos situamos en su origen etimológico, el cual lo encontramos del latín curriculum: "carrera". La aparición de dicho término viene ligada a una significación muy cerrada y estructurada, refiriéndose básicamente a lo que debe y no hacerse/enseñarse en el proceso didáctico.
Pero es su significado actual el que se remonta a comienzos del Siglo XVII en Holanda y Escocia, en las universidades protestantes. Es entonces cuando, en Historia de la Educación podemos encontrar la referencia de currículo o currículum como aquella actividad que engloba al curso perseguido por el estudiante. No obstante, el currículum escolar ha sido un tema que, generalmente y no hasta hace mucho tiempo, ha permanecido en el olvido, siendo según Eguizábal (2003): “uno de los problemas […] a la hora de concebir alternativas educativas […] el currículum suelen formar parte de lo que acostumbra a darse por sentado, al igual que muchas rutinas, patrones afianzados de conducta y otras estructuras y dinámicas asociadas”.
Aunque hemos fechado la aparición del término currículum como tal en el Siglo XVII, según Escudero (2007): “ya Platón, por citar un ejemplo histórico, presentó un currículum en su República” (p. 35).
Son dos grandes las etapas que diferenciamos antes de llegar a la recta final, previa a la concepción actual.
La primera de ellas (1920-1950) se centra en la planificación racional del currículum respondiendo a una ideología utilitarista. En esta encontramos dos vertientes: en primer lugar, la promovida por F. Bobbit centrada en la gestión eficiente del instrumento curricular. La segunda, de R. Tyler, centrada en el método racional.
La segunda (1960-1975) se conoce como la etapa de la reorientación del campo curricular, por ser en los años 70 cuando se enfoca la teoría del currículum a la teoría psicológica, al considerarse este como una planificación del proceso de desarrollo.
La tercera la conocemos como la etapa de la reconceptualización, destacando en ella la introducción de nuevos lenguajes y metodologías con enfoques filosóficos europeos.
A continuación os dejamos la conferencia inaugural del IV Congreso Regional de Educación de Cantabria (Año 2009) “Competencia y currículo: transformar el currículo para reinventar la escuela” por D. Ángel Pérez Gómez, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga. Dicho audiovisual muestra en su primera parte el cambio de concepción del término currículum y de la importancia que implica dicha reconceptualización en la actualidad.
(Licencia de YouTube estándar)
JIMÉNEZ EGUIZÁBAL, A. et al. (Coords.). Etnohistoria de la escuela. XII Coloquio Nacional de Historia de la Educación. Burgos: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Burgos / Sociedad Española de Historia de la Educación, 2003, p. 1009-1020.
Escudero, J. M. & Area, M. & Bolívar, A. & González Mª.T. & Guarro, A. & Moreno, J. M. & Santana, P. Diseño, desarrollo e innovación del currículum. DOE. 2007.
Escudero, J. M. & Area, M. & Bolívar, A. & González Mª.T. & Guarro, A. & Moreno, J. M. & Santana, P. Diseño, desarrollo e innovación del currículum. DOE. 2007.
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